jueves, 12 de septiembre de 2013

Quién es dueño del futuro en el universo digital? En su último libro, el pionero digital Jaron Lanier plantea que los servicios online más grandes del mundo, como Google y Facebook, no son “gratuitos” dada la información que les entregamos, que usan para ganar mucho dinero. Lanier aboga por una economía digital humanista, donde la gente gana dinero simplemente siendo ella misma. lun 9 de septiembre de 2013 Comentarios: (0) Share on facebook Share on twitter Share on email Share on print More Sharing Services Galeria de imagenes Anterior Ampliar Siguiente Las revoluciones suelen desencantar a sus creadores y la digital no es la excepción. Jaron Lanier, uno de los creadores de la realidad virtual en los 80, dice en su último libro Who Owns the future que Internet, después de prometer descentralizarlo todo, permitió la mayor consolidación de riqueza, poder y territorio desde el Imperio de los mongoles. Apple, Amazon, Facebook y Google – los servidores sirena, como llama a esos cuatro gigantes -- se están repartiendo el mundo entre ellas, dejando al resto solo las migajas. Apple, después de exhortarnos a “pensar diferente” está creando un futuro donde todos debemos pensar igual. Amazon no es solo el centro de compras que va a acabar con todos los centros de compras, es el almacén de la esquina que va a acabar con todos los almacenes de la esquina. Facebook está monetizando la gráfica social. Google va tras cada uno de nuestros movimientos para luego venderlos. Esto suena deprimente y se pone peor, opina George Dyson, autor de “The origins of the digital universe”. Lanier dice que la economía digital está en peligro de matar la gallina de los huevos de oro: nosotros. La computadora personal, que al principio se la definía como la máquina para las masas, ha comenzado por intermaciadión de Internet, a eviscerar a la clase media. A las empresas les da un consejo: además de recolectar tributos (en datos monetizables y creatividad individual) de los esclavos que trabajan en la base de la economía digital, les deberían pagar algo a cambio. Lanier no se refiere simplemente a pagar los impuestos empresariales; se refiere a aplicar la misma habilidad para los algoritmos que permite a Google vender palabras con objetivos publicitarios, a premiar a los autores por escribirlos. ¿Quién es el dueño del futuro? En ¿Quién es dueño del futuro? Lanier cuestiona la trayectoria del valor económico en la era de la información y argumenta que, cuando el capitalismo se volvió digital dio un paso en falso fundamental. El capitalismo, dice, no solo está gastado sino que es humillante para la persona común: en el mundo automatizado la información es más importante para la economía que los trabajadores manuales y sin embargo se espera que nosotros, la gente común, demos de manera gratuita información generada por nosotros mismos, que ahora se considera un recurso valioso. ¿Debería Google compensarnos por nuestras búsquedas? Debería Amazon pagarnos por los libros que compramos? Claro que sí, porque nos están usando para expandir sus bases de datos y afinar sus algoritmos y…..en última instancia, robar nuestros empleos. ¿Cómo funcionaría el plan de Lanier? Cada vez que Amazon usa nuestro historial como clientes para hacer una venta o cada vez que OkCupid arma una pareja basándose en nuestros antecedentes personales, deberíamos recibir un “nanopago”. En su utopia, los datos que divulgamos a los sitios que él llama “los servidores sirena” (Apple, Amazon, Facebook y Google) deberían pagarnos “regalías basadas en contribuciones creativas de toda una vida”. Debemos echar mano de la iniciativa para hacerla realidad o prepararnos para una eventual “reacción socialista”. En ese futuro, todos estaríamos diciendo “me gusta” por la mañana, enviando mensajes de texto por la tarde y tuiteando en la noche. Los robots y las impresoras en 3D harían todo el trabajo difícil y nosotros podríamos hacernos ricos simplemente siendo nosotros mismos. “En una economía digital humanista,” dice, “los diseñadores igualmente se van a ganar la vida, incluso cuando el vestido es cosido y terminado en una casa por un robot”. Y hay más buenas noticias: “Alguien que use el vestido podría también ganar algo de dinero al popularizarlo” Y así, uno puede comprarse otro vestido y ganar todavía más plata. Para explicar este lucrativo guardarropas, Lanier propone un sistema de vigilancia ubicua, con cámaras, bases de datos y todo lo demás. Ya que no podemos tener privacidad, que al menos nos paguen algo. “Los derechos comerciales se adecuan más a una multitud de pequeñas situaciones que ocurren en la vida real que los nuevos tipos de derechos civiles según los lineamientos de la privacidad digital”. Siguiendo su lógica, cualquier corrección en el sistema de mercado, como ajustes de precios basados en cambios en la demanda, exigirían que las ganancias adicionales sean transferidas a los consumidores. Pero ¿alguien esperaría que un supermercado le envíe un cheque sólo porque eligió comprar una marca de leghe y no otra? Probablemente no. ¿Por qué tratar a Amazon diferente? Para Goerge Dyson, autor de The origins of the digital universe, la sola idea de que cada una de nuestras decisiones es un dato a ser monetizado parecerá espantosa, y lo es. ¿Qué hay de “humanista” en la visión de Lanier? se pregunta. Veamos algunas de las cosas que dice Lanier en su libro: “Yo no estoy a favor de inventar empleos para crear la ilusión de que las personas trabajan. Eso sería humillarlas y un imán para el fraude y la corrupción. Pero las empresas con orientación a la red generalmente juntan enormes cantidades de dinero justamente sobre la base de dar valor a lo que hace la gente común. No es que el mercado esté diciendo que la gente común no es valiosa online; es que la mayoría de la gente ha sido reposicionada en el círculo de su propio valor comercial. Una sonrisa sobradora suele recibir las propuestas de una economía de información humanística. ¿Cómo podrían los que no son genios, la gente común, tener algo valioso que ofrecer en un mundo dominado por la élite de personas técnicas y máquinas avanzadas? Esta reacción es comprensible, porque nos hemos acostumbrado a ver languidecer a los subempleados. Pero hay ocasiones cuando este tipo de duda sobre el valor de otros traiciona gruesos prejuicios. Un ejemplo es cuando los inversores se sienten totalmente confiados al valuar en miles de millones de dólares a alguno de los cuatro gigantes que acumulan datos sobre la gente; no importa cuán remota sea la posibilidad de que un verdadero plan de negocios logre una determinada cantidad de ganancias. Y sin embargo, al mismo tiempo, esos mismos inversores no pueden imaginar que la gente, que es la única fuente de eso que es tan valioso, pueda tener algún valor. ¿Por qué es que desde la perspectiva de un “sirena servidor”, saber lo que hace la gente común es algo tan increíblemente valioso, mientras que desde una perspectiva personal, esos mismos datos por lo general le significan migajas efímeras en la forma de facilidad para encontrar un sillón o el mejor precio para una heladera? O dicho de otra forma, una vez que el transporte, o la energía o la salud sean mediados por el software, ¿no deberían las comunicaciones y el entretenimiento adquirir más importancia relativa para la economía? Y sin embargo esos son justamente los negocios que hasta ahora el software ha debilitado”. Evgeny Morozov, autor de “To Save Everything, Click Here: The Folly of Technological Solutionism”, opina que la propuesta de Lanier plantea dos temas que en realidad nunca confronta. El primero es si este plan realmente ayudará a la clase media a tener un sueldo digno una vez que la computadora Watson de IBM comience a atender pacientes y corregir ensayos universitarios. El segundo es cuántos servicios online sobrevivirían a las reformas que propone. Si sirve como guía el destino de los músicos, la clase media está frita, dice Morozov. El sitio web Spotify está pagando a los músicos sobre la base del número de veces que sus canciones son escuchadas. Lo mismo hace You Tube. Este método funciona bien para los grandes nombres famosos, pero a los artistas desconocidos les tocan monedas. Además, los tipos de automatización que preocupan a Lanier, como el reemplazo de taxistas por autos que no necesitan conductores – no necesitan expertos humanos que aporten ningún dato personal. A menos que los taxistas hayan contribuido directamente a hacer los mapas que usan los autos sin conductor, es difícil ver cómo se puede justificar un sistema similar al de las regalías. La cuestión de cuántos servicios sobrevivirían a las reformas propuestas debilita aun más su argumento, dice el crítico. Y cita como ejemplo a Wikipedia. ¿Por qué no compensar a sus autores por cada coma que aportan? Fundamentalmente porque la introducción de incentivos monetarios probablemente afectaría la motivación de los autores. El propósito no monetario de Wikipedia atrae mucho más que lo que atraería la start-up Wikipedia.

viernes, 9 de agosto de 2013

Título: IMPACTO DEL GOBIERNO ELECTRÓNICO EN LA REGION CENTRO AUTORES: CPN ORLANDO D. RODRÍGUEZ CPN ENRIQUE CAROT LIC. SILVIA M. ARANGUREN AP ROBERTO ALBARENQUE LIC. SILVIA L. MUZACHIODI ESTUDIANTE BRUNO UGALDE E-mail: rodriin@fceco.uner.edu.ar Institución: Facultad de Ciencias Económicas, Universidad Nacional de Entre Ríos Categoría: Investigación Modalidad: Publicación y exposición Palabras claves: Gobierno Electrónico, Administración Pública, Tecnología de los Sistemas de Información, Informática. 1. PROBLEMÁTICA Y MARCO TEÓRICO El presente documento es una síntesis de un Proyecto de Investigación desarrollado durante tres años, y cuyo informe final completo se puede observar en el sitio de Internet http://silviamuza.wix.com/primera, por cuyo motivo solo se extrajeron algunas gráficas resultantes del proceso de la encuesta y sólo algunos temas que se consideran relevantes para su difusión. Haciendo una retrospectiva histórica se ve que las formas de gobierno fueron transformándose con el tiempo, desde el gobierno de los sabios, el consejo de ancianos, las monarquías, plutocracias, aristocracias, comunas, asambleas, hasta llegar a la democracia; cada época con su paradigma particular. El paradigma del Progreso, vigente hasta fines del siglo XX, herencia directa de la Revolución Industrial y Francesa del siglo XVIII; y el paradigma de la Comunicación, iniciado en el siglo XXI, con las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs), donde una nueva forma de gobierno es esbozada, el “Gobierno Digital”. 2. RESEÑA DE LA SITUACIÓN EN ARGENTINA 2.1. Agenda digital es el Plan nacional se ha delineado con la siguiente estrategia : 1. Fomentar proyectos que aumenten la competitividad y la productividad del país mediante la mejora de la eficiencia y eficacia en la prestación de los servicios basados en TIC, mejoras en la infraestructura de telecomunicaciones, mecanismos de apoyo a la innovación tecnológica en el sector privado, apoyo a la pequeña y mediana empresa, etc.; 2. Apoyar acciones que promuevan, a través de la aplicación de las TIC, la reducción de las desigualdades sociales y regionales y que mejoren la calidad de vida de las personas; 3. Apoyar los mecanismos que conlleven a un aumento de la participación ciudadana en el proceso de desarrollo mediante el fortalecimiento de los vínculos del Estado con la sociedad civil y con el sector privado, así como a sostener el proceso de modernización del Estado y la introducción de mejoras en la gobernabilidad, con énfasis en los procesos de descentralización y coordinación para brindar servicios públicos; 4. Establecer los mecanismos que aseguren la sostenibilidad de la Agenda Digital Argentina, recomendando y facilitando el desarrollo de las capacidades necesarias que respondan a los desafíos que plantea la nueva economía del conocimiento; 5. Procurar el acceso universal con el fin de que todos los habitantes puedan ser incluidos en la Sociedad de la Información y del Conocimiento; 6. Favorecer la integración de las TICs en la educación como herramienta para mejorar la equidad en el acceso y calidad del aprendizaje, tanto en procesos de alfabetización e inclusión de TICs en la currícula educativa, como de circulación y producción del conocimiento; 7. Propiciar la innovación; 8. Incrementar el uso de las TICs en el proceso productivo; 9. Difundir de manera extendida programas y mecanismos de financiamiento de las iniciativas de la Agenda Digital; 10. Salvaguardar el acervo cultural nacional y regional, particularmente de los pueblos originarios; 11. Priorizar la producción de contenidos nacionales y locales; 12. Posicionar al país como un referente en políticas de la Sociedad de la Información en América Latina y el Caribe. 3. Conclusiones • Es clave que la dirigencia política entienda las potencialidades que el GE tienen para lograr los Objetivos de la Política de Gobierno. • Las mayores expectativas del GE deberían estar puestas en la transparencia que puede aportar a la Gestión Pública, con lo cual podría disminuir el grado de corrupción en el Estado. El GE resulta una herramienta clave para contribuir a alcanzar objetivos de inclusión social y reducción de la brecha digital, sin embargo poco se la utiliza en ese sentido a nivel de Municipio y Provincia. • La participación de todos los integrantes del proyecto de GE, es el principal requisito para lograrlo. • Hay que comprender que el componente electrónico del GE, es solo una parte de un profundo y complejo proceso de cambio organizacional, la mayor parte del trabajo lo requiere el profundizar un cambio cultural de la administración pública. La mayoría de los municipios se encuentran aferrados al Modelo puramente tecnológico. • El aspecto seguridad en general y en particular respecto de la confidencialidad de la información contenida en las bases de datos, ha de adquirir relevancia al momento de hacer operativa cada directriz del GE. • Existe una idea generalizada desde los sectores de gobierno, quienes consideran que se encuentran con un grado de avanzado de implementación del GE, pero si a las estadísticas producidas por nuestras encuestas las confrontamos con la metodología descripta, podemos ver que en su mayoría se encuentran en el inicio de las tareas de implantación de los servicios. • Los gobiernos debieran transitar la etapa del traspaso de los datos de los ciudadanos a manejar información sobre los ciudadanos. • Es imprescindible avanzar en la socialización de herramientas y propuestas de GE, entre los estados municipales, provinciales y nacionales; pareciera que cada uno no quisiera compartir logros en este sentido. En este aspecto un aporte significativo lo aporta el software libre. • Muchos estados han iniciado la implantación de servicios, habiendo obviado los pasos previos previstos en la metodología, los cual no nos asegura proyectos exitosos. • Existe una gran diferencia entre el avance de la implementación del GE, existente en los estados Provinciales y los Municipio salvo alguna excepción como el caso de la ciudad de Rafaela (Santa Fe), donde desde hace más de cinco años han avanzado en la implementación de servicios concretos. • El mayor grado de avance esta puesto en los organismos de recaudación, evidenciando que el mayor interés del Gobierno en el uso de TICs es cuando la aplican para mejorar la recaudación. • Ningún organismo ha llegado a las etapas finales dentro de las diferentes fases de la metodología de implantación. • La financiación del proyecto de GE en la mayoría de los casos es del propio Organismo. • En general los organismos no cuentan, con un esquema de indicadores que permitan medir el avance le la implantación del GE. • Es necesario no perder de vista que se está inmerso en un proyecto dinámico que requiere una constante actualización, por la diversidad de necesidades sociales a satisfacer y la evolución de las herramientas tecnológicas que utiliza. • La débil difusión de los servicios, la poca de capacitación de los ciudadanos para aprovecharlos y sitios con acceso y navegabilidad complejos parecen ser causales del estancamiento de la evolución del GE en muchos municipios. • Los impedimentos que dificultan un buen desarrollo del GE, son más bien culturales y políticos que tecnológicos. • Hay que pensar en nuevas formas de hacer política, nuevas formas de intervención pública, en nuevos contenidos. La generación de contenidos de interés de la ciudadanía parece ser una de las principales deficiencias de los sitios oficiales

martes, 25 de junio de 2013

Los grandes cambios en los requerimientos sobre la tecnología informática ejercen grandes cambios en las personas que rigen los destinos de la tecnología al interior de las empresas. Las estructuras organizacionales en los Estados Unidos utilizan la figura de "Chief X Officer" que podríamos traducir en "Oficial en Jefe de X", y así denotan al Gerente o director ejecutivo como CEO como Jefe Ejecutivo y al Jefe Financiero como CFO. El CIO entonces es el Jefe de Información, un cargo que en nuestro medio conocemos como Jefe de Sistemas o Gerente de Tecnología. Los principios de la tecnología informática incorporaron este departamento a depender del área contable, por razones lógicas: era la contabilidad lo que primero se automatizaba, donde la justificación era muy sencilla. Se reducía el costo de personal y se ganaba mucho en la oportunidad de la información. Luego "ascendió" a reportar directamente a la Gerencia Financiera, por ninguna razón adicional a que la inversión en tecnología era un rubro bastante importante dentro del estado de resultados de la compañía. En las empresas donde se contempla el uso de la tecnología informática como un recurso estratégico, ya se ve el director del área de tecnología reportando directamente a la gerencia general o presidencia de la empresa. Estos cambios en los requerimientos de la tecnología informática y su línea de responsabilidad, también exigen grandes cambios en las personas que rigen los destinos de la tecnología al interior de las empresas. Para determinar entonces cuál sería el perfil del CIO, es necesario definir primero qué se espera de un CIO, qué implicaciones tienen las nuevas tecnologías de información, de comunicaciones, y tendencias económicas como la globalización y el TLC en la definición de las funciones de este cargo. A un Gerente de TI en general se le mide por tres conceptos básicos: Orientación de la tecnología para habilitar negocios y las estrategias del negocio para obtener y/o mantener una ventaja competitiva con estándares globales (eficacia) Administración exhaustiva de los recursos (tecnologías, programas, equipos, tiempo, y el más importante: recurso humano) para obtener el mayor rendimiento de los mismos (eficiencia) Excelente manejo administrativo, dentro de la gestión de calidad, orientado al manejo por proyectos para la obtención de resultados esperados Las funciones básicas de un gerente de TI son entonces las de orientar su grupo de recursos (personas, equipos, telecomunicaciones, etc.) para el mantenimiento, desarrollo, implementación de proyectos que permitan obtener/mantener una ventaja competitiva. La priorización de los proyectos se establece contra los objetivos estratégicos del negocio, y orientados directamente a los procesos definidos. Para cumplir con estas funciones, se requieren en mayor o menor grado, las siguientes habilidades: Comunicación Efectiva Entendimiento de los negocios y del impacto en los negocios de las decisiones de tecnología. Planeación Estratégica, táctica y operativa. Conocimiento de opciones tecnológicas Negociación (con proveedores, con pares, y con subalternos) Reconocimiento y respeto de sus colegas y subalternos Habilidades técnicas Liderazgo Administración de Proyectos Gestión (fijación de objetivos, seguimiento, evaluación) Buena parte de la labor de un Gerente de TI es la interpretación de las tecnologías emergentes y su aplicación, y su traducción a beneficios del negocio para ser "vendidas" las ideas a nivel corporativo, y coadyuvar en la implementación de las mismas. Las habilidades descritas arriba son necesarias para el cumplimento de la labor. Se exige un alto nivel de actualización en las tendencias tecnológicas, para absorber, asimilar y adoptar la avalancha de desarrollos de tecnología a la que estamos abocados en forma permanente. El mercado cambió, por lo que también cambiaron las funciones de los Gerentes de Tecnología. La obligación de abordar temas distintos a la tecnología en sí, exigen que el grupo de colaboradores bajo el CIO también modifique su perfil, y se concentre en algunas tecnologías. El Ingeniero "todero" tiende a desaparecer, no porque no pueda abordar todos los temas, sino porque se requieren cada vez mayores niveles de profundización para una exitosa aplicación de las tecnologías. Lo que si debe quedar claro en esta época, es que ningún gerente de tecnología podrá indicar en la empresa que los cambios estratégicos que se pretenden dar "no se pueden, porque el sistema no lo permite". Hay que tener en pié la tecnología informática que permita hacer lo que se requiere en el negocio para mantenerse competitivos.